A pesar de que esta historia ya lleva tiempo en la red, espero que algunos de ustedes no la hayan leído, porque realmente a mí me pareció muy graciosa y tenía ganas de compartirla en este espacio. Esta historia nos hace pensar lo pequeño que se está volviendo el planeta gracias a las redes sociales y nos da una idea de cómo una anécdota familiar se puede convertir en una “política de estado”, por así decirlo.
Muchas veces me he dado cuenta del poder que tiene la red para transmitirnos historias que nos llegan al corazón y me gustaría que todos los lectores de Canvas que se enteren de historias por el estilo las compartan con todos nosotros.
La historia trata de Colby Chipman, un niño autista de 7 años cuyo dibujo ha terminado en la Antártida gracias al buen sentido del humor que tiene su familia y a la conciencia de los usuarios de la red social Reddit. Para los que no la conozcan Reddit es un sitio web de marcadores sociales donde los usuarios pueden dejar enlaces a contenidos web. Otros usuarios pueden votar a favor o en contra de los enlaces, haciendo que aparezcan más o menos destacados.
La historia comienza en octubre del año pasado, cuando la madre de Colby golpeó accidentalmente con el pie un pingüino de juguete que el niño había dejado en el pasillo de su casa. Después del acontecimiento, Colby se fue a su habitación, tomo un plumón y dibujó un cartel que dejó pegado en el refrigerador con un claro mensaje: “No kicking penguins” dentro del icónico símbolo de prohibición.
El dibujo le hizo muchísima gracia a todos en la familia y se convirtió en una anécdota, de esas que todos tenemos en la nuestra y que contamos una y otra vez.
Al cabo de unas semanas, una tía del niño escaneó el dibujo y le hizo una camiseta para su cumpleaños. Poco después, a otro tío del chico se le ocurrió poner el dibujo en Reddit para que todos los usuarios la conocieran y contar la historia en su blog.

Como sucede en muchas casos, algunos usuarios dudaron de la historia, ya que al principio, como nosotros, no sabíamos si se trataba de un fake e incluso despotricaron en contra del dibujo, pero todo cambió cuando un investigador británico, que trabaja en la Antártida, le dio tanta gracia la historia, que decidió ir un paso más lejos e imprimió varios de los carteles de Colby y los colgó en diferentes lugares alrededor de la base en la cual trabaja para tomarles fotos junto a pingüinos y focas reales.
Las nuevas fotos fueron subidas a Reddit para continuar con la historia, y se atrevió a decir que ahora la política oficial en todo el territorio antártico era: “Prohibido patear pingüinos”.
Según relatan sus familiares, Colby se llevó una buena dosis de alegría cuando le contaron la historia de su cartel. Su historia se ha hecho tan popular que decidieron vender camisetas del dibujo en la web nokickingpenguins.org, en la cual, los ingresos que se obtengan serán donados a la asociación nacional del autismo en EEUU.

Mientras tanto, Colby sigue haciendo dibujos en su habitación, ajeno a todo el ruido que ocasionó su historia.
Los que conocemos niños autistas o que sabemos historias de ellos gracias a amigos sabemos lo difícil pero lo gratificante que es convivir con ellos.
En particular una de mis amigas conocida cariñosamente como Volo trabajó con un niño llamado Fer y cuando regresó de Costa Rica, pasamos una larga velada en dónde no se nos acababan las historias del niño.
Este tipo de historias vale la pena reproducirlas. Muchos saludos a todos los lectores de Canvas.
Fuente: Fogonazos


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